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    Muñeca de porcelana rota (activo)

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    Grimmjow Jeaguerjaques

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    Muñeca de porcelana rota (activo)

    Mensaje por Grimmjow Jeaguerjaques el Lun Ago 17, 2009 1:12 pm

    Capitulo 1.- reparando a la muñeca.

    Su cuerpo era pequeño, su pelo rubio como el sol, su piel blanca como la porcelana… parecía una muñeca creada por dios, pero… al mirarla podía verse... que aquella muñeca había sido rota, múltiples cortes y moratones en aquel pequeño cuerpo, tirado entre la basura como un simple objeto… aun se pregunta que le movió a recogerlo, coger aquella pequeña muñeca rota y llevarla a su casa para poder intentar raparla… cuando sus pequeños ojos se abrieron no hubo ningún tipo de resistencia … le miro con una cara sin expresión y luego miro por la ventana que encontró mas cercana… su cuerpo temblaba aun, sus pequeños brazos y sus pequeñas piernas parecían inmóviles y tan bellas…
    Esa noche solo pudo curara sus heridas superficiales dejando su corazón aun roto y dejarle dormir en aquel enorme sillón… aun así no fue capaz de ir a su cama y abandonar a aquel hermoso niño al que habían maltratado tanto.
    Por la mañana le recibió en su despertar con una amable sonrisa, que volvió a ser respondida con una cara inexpresiva…. No, esta vez si la tenia, era completa desconfianza… Como a un pequeño animalito recién cogido de la calle, le entregó una bandeja donde se encontraba su desayuno y se sentó frente a el… pero nunca hizo ademán de querer coger algo.
    Simplemente le observaba, clavando sus hermosos ojos verdes acaramelados en el hombre que insistía en sonreír y le ofrecía algo de comer, mientras tapaba su cuerpo casi completamente vendado.
    No fue si no cuando el desayuno ya estaba frío y fue guardado cuando las tripas de la joven muñeca comenzaron a rugir con fuerza, intentaba ocultarse con la manta escondiendo su cabeza en ella y apretando su barriga para que esta parase de hacer ruido. No fue consciente hasta que ya estaba sentado a su lado, de que aquel hombre de la sonrisa había pelado una manzana en forma de conejos pequeños y le ofrecía un trozo tirando débilmente de la manta para que pudiese verle… ¿Por qué sería tan amable?
    Aun desconfiado abrió la boca y devoró al conejito en un instante volviendo a esconderse con la sabana por la nariz mientras masticaba y no le quitaba el ojo de encima, aun con esa gran desconfianza volvía a devorar conejito tras conejito hasta que se acabó la manzana. Aun tenía hambre pero no lo admitiría no quería mas limosna de un desconocido, pero este volvió a cocinar y a traerle un plato caliente para que desayunase en condiciones… debido a la testarudez y que ya había comenzado a comer, no le hizo asco y comenzó a llevárselo todo a la boca, pausadamente y disfrutando de cada sabor.
    Cuando estuvo satisfecho se recostó en el sillón y dejó que la sabana llegase hasta sus hombros sin tapar su rostro.
    Uno de sus ojos estaba vendado por un pequeño corte que no tenía buen aspecto aunque solo era un arañazo más.
    Vestido con ropa enorme para el se veía como un niño pequeño en las ropas de su padre… y viéndolos a los dos, nadie negaría que por la edad podrían aparentarlo.
    Miró a aquella pequeña y joven muñeca, su cuerpo era pequeño pero tenía un aire adulto y sofisticado, realmente no podría jurar cual era su autentica edad.
    Se sentó en la mesa que había frente al sillón donde se encontraba y observó que se había quitado la venda que le tapaba un ojo que tenia con un arañazo algo serio. Le observó en silencio sintiendo como clavaba aquellos ojos en el y se decidió a preguntar.
    -¿Qué te ha pasado para que acabases así?- No recibió ninguna respuesta por parte del joven.- ¿seguro que te encuentras bien? – Siguió sin responder.- Será mejor que llamemos a tus padres para decirles donde estas.- se levantó para coger el móvil e inmediatamente fue frenado por la mano del joven que agarraba su camisa.
    -No tienen necesidad de saber donde estoy, ni les importa. – asombrado se volvió a sentar y le sonrió por escuchar por primera vez aquella voz tan delicada y suave.
    -Bien, no les llamare, y podrás quedarte el tiempo que lo necesites … pero debes dejar que te cure tus heridas.- No dijo nada, su rostro similar a la de una muñeca ahora parecía mas bien un gato desconfiado. –dime, me dirás tu nombre? – El joven siguió en silencio.- esta bien.- Se acercó y aunque le esquivó, consiguió acariciarle la cabeza.- entonces por ahora te llamare Kirara, ¿Qué te parece?
    No dijo ni la primera palabra, pero sus mejillas fueron sinceras, se sonrojaron tanto como si fueran de fuego.
    Dos días pasaron y Kirara tenía toa su confianza puesta en Kuro, ese hombre apuesto y sonriente, alto y fuerte de pelo negro y ojos oscuros. Sonreía y obedecía, era como un niño, y sin embargo, cada vez que volvía del trabajo a Kuro le resultaba mas como una pareja de recién casados, cosa que le daba mucha vergüenza y aun así no podía evitar el tic que habia desarrollado a partir de esos dos días, era inevítale abrazar a aquella pecunia muñeca o darle un pequeño beso en la mejilla.
    Esa noche el pequeño Kirara tuvo una horrible pesadilla, los gritos fueron tales que Kuro se despertó aterrorizado y corrió al salón a ver lo que ocurría, al final tuvo que pasar toda la noche con él y los dos acabaron durmiendo en la cama de Kuro.
    A partir de esa noche Kirara aparecía noche taras noche en su cama, hasta que finalmente Kuro lo llevaba directamente con el a la cama.

    El tiempo siguió pasando hasta que un día ocurrió un pequeño fallo en los cálculos de Kuro, o al menos eso dijo el cuando sin darse cuenta besó los labios de su querido Kirara.
    -Yo …. –Kirara le miraba con una mano tocándose los labios completamente sonrojado y sorprendido.- lo siento … quería besarte la mejilla como siempre … se me fue… lo siento, de verdad no era mi intención.- Kirara agachó su cabeza.
    -esta bien … no importa, si solo ha sido un accidente no importa.- Kuro lo miró extrañado y se sintió algo mal por sus palabras.
    -Te encuentras bien?- Iba a acariciarle el rostro pero este se bajó del sillón y se marchó al baño.

    Kuro suspiró y se tiró en el sofá poniendo una mano sobre su cabeza: “mierda… ¿Cómo se me ocurre?... solo es un niño, me odiará…. Se que me odiará… pero yo…”
    Kirara salió de la habitación con una pequeña mochila y se dirige a la puerta. Se levantó y vio como Kirara, por primera vez desde que había llegado, se acercaba a la puerta para salir por ella. Instintivamente corrió tras el y agarró la mano con a que iba a tirar del pomo.

    -¿A dónde vas ahora? – no era esa la pregunta que quería hacer, pero fue la única que se le ocurrió.
    -Me voy.- Dijo con voz temblorosa.- he pasado mucho tiempo aquí, soy un estorbo. – Molestó jaló de su mano para corregirlo mientras gritaba.
    -¿a que viene eso ahora? Nunca te dije tal cosa, por que- - Se quedó en silencio y petrificado al ver el rostro de Kirara inundado de lagrimas- …. Kira- - Kirara se zafó de su mano y se limpió los ojos con las mangas enormes y comenzó a gritar sin poder evitarlo.
    -¡ no soy Kirara, no soy un gato, me llamo Yuki, ¡Yuki! … tengo mis sentimientos! …- Kuro no entendía nada, pero solo quería que Yuki dejase de llorar.
    -Lo siento, lo siento … esta bien, esta bien .. pero ¿Qué pasa?
    -¡no lo entiendes …. Idiota! – Le llamaba idiota una vez tras otra, sin mirarle sin decir otra cosa y sin dejar de llorar. Kuro intentó calmarle, pero solo consiguió el efecto contrario.- IDIOTA NO LO ENTIENDES, …. YO ESTOI ENAMORADO DE TI.

    Al darse cuenta de lo que había confesado se aterrorizó sonrojándose hasta el limite mirando a los ojos de un sorprendido Kuro. Yuki comenzó a llorar mas fuerte intentando huir de aquella casa que había sido su paraíso.
    Kuro lo agarró como si fuese un saco y lo tiró en el sillón, yuki oculto su rostro bajos sus brazos creyendo que este se enojaría. Lucho para que Kuro no pudiese ver su rostro y cuando sus brazos se apartaron cerró los ojos con fuerza para no ver nada.
    Cuando un beso se depositó en su frente y abrió los ojos sorprendido para ver como otro beso se depositaba en sus labios.
    Sorprendido aun más se abrazó al cuello de Kuro deseando que aquello no fuese un dulce sueño.

    El primer capitulo esta terminado, perdon por suvirlo en dos partes y no abisa, fue un fallo, epsero que les guste hasta aqui esta algo apurado por que lo interesante viene a continuación, espero que lo disfruten, y dejen su opinion porfavor.


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    Grimmjow Jeaguerjaques

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    Re: Muñeca de porcelana rota (activo)

    Mensaje por Grimmjow Jeaguerjaques el Lun Ago 17, 2009 1:15 pm

    Bueno la segunda parte donde empiezan las dudas, jejej, quel o disfruten dejen su opinion.

    capitulo2: el gato de porcelana

    La ansiedad podía con el cuerpo de Kuro, deseaba aquella pequeña muñeca, aquel lindo gatito, sin darse cuenta sus manos furtivas acariciaban la piel de Yuki por debajo de su ropa… deseando aun más, pero debía detenerse, no quería ser odiado ni dañarlo.
    Se apartó de el mirándolo colocado encima de su cuerpo, era una visión tan tentadora que ya se sentía excitado; Yuki descamisado dejaba ver su pálida piel, su mejillas sonrojadas y su aliento acelerado junto con aquella mirada… aun había lagrimas e su ojos pero era distintas…. Acarició lentamente su rostro para limpiar aquellas lágrimas, y los temblorosos brazos de Yuki se alzaron hacia su cuello abriendo lentamente los labios y recogiendo otro beso. Su voz temblaba y aun asi le abrazaba con fuerza.
    -Te amo…. Te amo…. No te enfades ….. Por favor…. Te amo…. –Sus lagrimas seguían brotando y su cuerpo temblaba del miedo a ser rechazado. Kuro le sonrió y besó cada una de sus lágrimas.
    -Idiota, no me enfado…. No estoy enfadado…. Yo también….- Le beso con dulzura y más suavemente que antes, su pequeños, dulces y finos labios eran los mas excepcionales que había probado en u vida, realmente se había enamorado de ese niño sin darse cuenta siquiera.
    -Yuki…. -Dijo incorporándose y sentándose en el sillón-. .. Será mejor que te separes ahora un poco de mi, o are algo de lo que quizás me arrepienta.- yuki se sentó también y lo miró.
    -¿te arrepientes de decirme eso?- casi aterrado. Le miró y le sonrió.
    -No, nada de eso… es que…. Veras…. Como explicarte.- Se sentía avergonzado, ridículo y humillado.
    -Entonces cuéntame cuál es el problema.-Le miró sin saber como explicarlo, así que solo le cogió la mano y la colocó en su entrepierna y luego le soltó.
    -¿lo comprendes? …. Soy ese tipo de adulto... así que mejor… déjame me tranquilice. _suspiró mirando al suelo deseando que n ole vise como un pervertido, cuando sintió que Yuki se sentaba sobre sus piernas y le abrazaba al mismo tiempo que le daba un beso.- ¡yuki!... pero ¿Qué? …
    -Puede que sea joven… pero mi mente es la de un adulto, más o menos….Yo te quiero… si quieres mi cuerpo, te lo daré... Quiero dártelo todo.
    - espera, Yuki… eso no es algo con lo que debas jugar o dar a la ligera, piénsatelo primero.- le abraza y le besa.
    -eres buena persona, se que no me arias daño…. Y te quiero, yo también quiero. -movió su cadera un poco, pero lo suficiente para que Kuro se diese cuenta.
    -Tu también….- Yuki se sonrojó y le sonrió.

    Kuro lo cargó en brazos hasta la cama y lo depositó en ella muy suavemente, al imagen de Yuki con la camisa abierta y su cabello dorado rodeándole era realmente excitante, así que no dudo más y comenzó por besar su pecho y acariciar sus pezones.
    Yuki ponía una mano en su boca para no dejar salir vergonzosos gemidos. Cuando recordó la erección de yuki bajó su mano hasta su cintura y le fue quietando el pantalón. Cuando se deshizo de el bajó y jugueteó con el ombligo de yuki mientras bajaba sus short Yuki sujetó una de las manos de Kuro y este paro para cercarse a su rostro, Yuki seguía escondiendo su cara bajo uno de sus brazos….
    -No… por favor no lo quietes… _Kuro sonrió y le beso la frente.
    -¿quieres que me detenga? -Yuki movió su brazo dejando ver uno de sus ojos malamente, estaba completamente sonrojado. Volvió a subir su mano a acariciar su pecho y besó su cuello.
    -Si quiero… pero… es… me da vergüenza… ve mas despacio.- Escuchando las criticas de Yuki, comenzó a besarle y acariciarle la espalda y a rozar sus entrepiernas para excitarle mas.
    Las manos temblorosas de Yuki acabaron por abrazarse a la espalda de Kuro mientras Jadeaba sin control sintiendo que su cuerpo ya no era suyo.
    Entre las caricias fue arrebatado completamente de su ropa, solo fue consciente de cuando Kuro mostró su cuerpo completamente…. Se sintió tan avergonzado al verle que no pudo volver a bajar la mirada.
    Kuro al darse cuenta rió y le besó nuevamente, luego le dejó la quinta marca la primera marca en su pecho, vuelve a jugar con su lengua y en ese momento coje la mano de Yuki y se la lleva a su miembro… Yuki avergonzado intenta escapar… encendió como una llama casi no podía distinguirse ya su tono natural de piel
    -para ... Kuro ... No hagas eso … es grande.- Kuro se sorprende y lo suelta.
    -No digas esas cosas, tonto- junta sus frente s y le sonrió- te amo…
    Sorprendido no se da cuenta de sus intenciones hasta que siente la mano de Kuro masturbando su miembro, se siente muy bien y no puede evitar agarrarse a su pecho, es entonces cuando nota que Kuro le acaricia el trasero.
    -Que vas ha hacer? – Kuro simplemente rió en su oreja y comenzó a masajear su entrada con un dedo- No... Kuro, eso no... Por favor... Eso no... No quiero… -Hace caso omiso y mete u n dedo provocándole algo e dolor- Duele!.. Kuro... Por favor… no... Tengo miedo… -Kuro se acercó y sacó su dedo besando su frente.
    -Calma… se que duele… peso solo será un rato… confía en mi.- Mojó sus dedos y volvió a introducir uno besando el cuello de Yuki.
    -Kuro … duele … para … ¡Ah! –Comenzó a sentir como movía el dedo dentro de el, era doloroso, era sumamente vergonzoso, pero sobretodo placentero.
    Yuk sintió su cuerpo recorrido por las manos y los labios de Kuro. Su cuerpo fue puesto boca a bajo mientras era acariciado por Kuro y su espalda era recorrida por sus besos.
    Kuro sacó sus tres dedos del interior de Yuki y le susurró al oído.
    -Preparado? … voy a entrar… dolerá un poco, así que ten paciencia.- Yuki miró atrás completamente asustado. Kuro se colocó tras el y besó su espalda mientras colocaba un liquido frío en su entrada.
    -Kuro? -su cuerpo comenzó a temblar- para… dolerá… para- le besó el hombro.
    -Solo solerá al principio, ya veras.- besó repetidas veces la mejilla u los hombros de Yuki sujetando sus manos con las suyas, luego le soltó y bajó acariciando su cuerpo. Sujetó con delicadeza su cintura e introdució lentamente su miembro provocando un grito en Yuki.
    Fue doloroso y mas aun cuando comenzó a moverse, Yuki lanzaba gritos de dolor suplicando que se detuviese y aferrándose a las sabanas.
    Aun sintiéndose culpable no se detuvo, se movió gentilmente y cuando los gritos cesaron y se tornaron algo mas agradables salió de el para girarlo y así poder mirarlo al rostro mitras lo penetraba. Yuki lloraba y jadeaba mientras abrazaba a Kuro y clavaba sus yemas en su espalda.

    A la mañana siguiente Kuro se levantó y sentó al borde de l a cama llevándose las manos a la cabeza, a su lado Yuki permanecía durmiendo con lagrimas en los ojos y algo e sangre en las sabanas.
    Cuando Yuki se movió lentamente Kuro se sintió aterrado, por una parte quería que se despertase y disculparse y comprobar su estado, por otro no deseaba enfrentarse a su mirada acusadora ni a sus palabras.
    Mientras su cabeza daba vueltas y más vueltas a lo que debía hacer, Yuki se despertó, limpió su rostro y se guardó bajo las sabanas, se giró y vio la espalda de un arrepentido Kuro.
    Se movió delicadamente y se acercó a el posando una mano en su espalda, al sentirla Kuro se levantó asustado y se giró hacia el mirándolo totalmente sorprendido.
    -¿Kuro? –Yuki estaba completamente despeinado, sus mejillas aun estaban sonrojadas y por su cuello y pecho había algún mordisco y chapetón.
    -Lo siento – Kuro se arrodilló al lado de la cama cogiendole una mano- he sido un bestia, lo siento, no pretendía hacerte tanto daño, lo siento, de verdad que lo siento.
    -Kuro…- Yuki acarició la mejilla haciéndole que le mirase.- Cierto que dolió, cierto que…. Tuve mucho miedo y no quería seguir…….. pero no miento, de verdad quería hacerlo contigo, y no me arrepiento.- Yuki dibujó una sonrisa en su desaliñado rostro.- La próxima vez controlate un poco mas y ya esta.- Bromeó.
    Kuro se echó a sus brazos y evitándole hacerle daño le abrazó y se disculpó repitiéndole una vez tras otra lo mucho que lo amaba.

    Kuro llevó en brazos a Yuki hasta el baño y lo bañó con sumo cuidado, en todo el día no le permitió caminar y estuvo pendiente del como un niño que comienza a caminar. Yuki completamente avergonzado, no podía si no disfrutar de aquella atención.
    Durante la siguiente semana aquello se convirtió en el paraíso, recibir a Kuro después del trabajo con besos, pasar la noche viendo una película abrazado o dormir cariñosamente abrazado a la persona que amas.
    Una noche se fue temprano a ala cama con Kuro, era agradable dormirse con un abrazo que te protege y unos dulces besos en el cuello y el hombro.
    A la mañana siguiente, el fin de semana, pensaba levantarse y prepararle el desayuno a Kuro, cuando se dio cuenta de que este no estaba en la cama. Se levantó a buscarlo y en el salón se encontró una imagen que le congeló el corazón. Kuro abrazaba y besaba los labios de otro chico poco mas mayor que el, al darse cuenta el joven le miró con indiferencia mientras que Kuro le miró sorprendido siendo pillado en el acto.

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